¡Bienvenido a Neo-Tokio!

Últimamente se me ha escaseado el tiempo y he fallado en mi propósito de publicar mi artículo mensual. No por falta de ideas y contenidos, al contrario, son muchos y luego no me decido por ninguno. Para romper un poco con la rutina, ayer volví a ver Akira, de 1988, una de las piezas más reconocidas del universo anime (ahora en HD).

Akira es un clásico por excelencia de esas historias que no disgustan en lo absoluto, pero que confunden y juegan al ajedrez con nuestra mente. Dirigida por Katsuhiro Otomo, basado en el manga del mismo título creado por él y publicado en 1982 y que provocó un gran impacto en el público de todos los países, con una historia que tiene lugar en Neo-Tokio en el año 2019, 31 años después de la destrucción de Tokio durante la III GM.

Con Akira me sucedió algo parecido a cuando ví por primera vez Blade Runner de Ritdley Scott: Una historia compleja para mi edad entonces: esas pandillas en motos a lo Mad Max, esos niños tan viejos, Tetsuo convirtiéndose en una masa grotesca… No puedo decir que quedé maravillado como con Blade Runner pero dejó imágenes fuertemente grabadas en mi cerebro (No es apta para menores de 13 años).

Pandillas en motos a lo Mad Max en un universo post-apocalíptico. ¡Eso promete entretener!

Akira es una obra visualmente espléndida y con un ritmo excelente, de eso no cabe duda. Durante la mayor parte de la historia se nos va forjando un sinnúmero de ideas que poco a poco van conformando un universo tan maravilloso como apasionante. Es de esas películas que definen el manga post-apocalíptico: violencia, sexo, acción, cyberpunk y un buen embrollo cuyas piezas están en todo momento a punto de encajar. Una historia cruda que describe a los seres humanos como detestables, pero siempre deja una ventana abierta a la esperanza.

Akira es una obra visualmente espléndida. Recuerda por momentos la ciudad de Ghost in the Shell.

Las escenas de acción, después de más de veinte años, siguen impresionando y rozan por momento lo épico, sobre todo en el enfrentamiento de los protagonistas al final de la película. Para la época en que se hizo (finales de los 80) el estilo visual es novedoso (por supuesto, hoy superado por cualquier película de Miyazaki).

La música me llamó la atención por estar acompañada por sonidos ambientales muy realistas. Destacan las melodías, algunos coros polifónicos y armonías de órgano muy bien integrados a la historia lográndose un ambiente hiperrealista muy original.

El mayor problema con este filme es que el guión es tramposo. También debo advertir que los diálogos rayan por momentos la estupidez, sobre todo al intentar explicar (mínimamente) a que viene la historia.

Advierto: Yo no he leído el cómic (el manga), sólo he visto la película así, sin contaminar. De seguro un montón de aficionado al manga tendrán una opinión distinta. El gran problema es que el final se hace precipitado y confuso. Tal vez muchos lo habrán entendido mejor que yo, que nunca he leído un manga.

El director ha intentado meter en un anime de dos horas las dos mil páginas del manga y el resultado no da explicaciones (aunque describe muy bien la decadencia de una sociedad destinada a su fin). El cine es un medio distinto a la literatura. Cualquier adaptación tiende a decepcionar, por buenas que sean. Este es el error de Katsuhiro Otomo. Intentó narrar la misma historia en ambos espacios: el manga y el anime. A una película hay que valorarla por sí misma, tiene un tiempo distinto, un ritmo y una manera de narrar distinta, a la cual se debe ajustar la historia. Son medios distintos para un público distinto.

En fin…

Una historia fascinante, que promete muchísimo con un argumento que se va liando más y más llegando a una especie de apoteosis final, donde se acaba dejando un montón de interrogantes sin respuesta y que por un momento me han hecho sentir como un idiota. Pero seamos justos, la he pasado bien tratando de encajar las piezas esperando una especie de “gran revelación” y he disfrutado todo el proceso.

Mi recomendación: que vean la película en versión original subtitulada (como debe ser con todas estas películas). Sus imágenes se quedan de por vida en el cerebro de quien la haya visto.

Es, en una palabra, IMPACTANTE.

 

Zoolook

04/05/2018 18:05

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2 pensamientos en “¡Bienvenido a Neo-Tokio!

    • Ya la tengo y la ví hace más de dos meses atrás. Está interesante, enigmática y visualmente muy lograda.
      El tiempo es el que está en mi contra los ultimos meses.

      Saludos Flaco…
      Zoolook.cubava.cu

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