Upgrade… Your life?

De vez en vez nos llega alguna sorpresa inesperada. En este caso me refiero a Upgrade (2018) de Leigh Whannell, un thriller de ciencia ficción que aparece de la nada y que… podría decirse que está dentro de lo más clásico del ciberpunk. Es fresca, entretenida, juega con una trama sin demasiadas pretensiones, pero lo suficientemente inteligente como para llegar a un final más que satisfactorio. Por si acaso les aclaro: Whannell es el padre de la saga SAW, junto con James Wan.

Realmente del mundo ciberpunk hay muchas historias y muchas se repiten. Este filme en particular es una mezcla de “Robocop” con “Blade Runner“, “Terminator“, “Death Wish” y el “Hal 9000” de 2001, Odisea del Espacio. Este es un giro interesante en la carrera de Whannell, pero hay que señalar que no parece estar muy dotado para las escenas de acción. Hay movimientos de cámara muy curiosos que sorprende a la primera pero más avanzado el filme podemos notar como esos movimientos intenta enmascarar notables fallos en coreografías no muy imaginativas. A pesar de todo el filme funciona y cumple su cometido al proponer una historia que no se antoja tan descabellada al reflexionar sobre el avance de la tecnología y su influencia en nuestras vidas. Eso sin dejar de lado el entretenimiento.

La mejor descripción que se explica a este filme es que es la historia de un ciber-ninja tetrapléjico. Veámoslo de la siguiente forma: Es un buen thriller, es de ciencia ficción, tiene estética ciberpunk y buena ambientación (no asfixiante). Logan Marshall-Green, el protagonista, por momentos me recuerda a Tom Hardy (De haber sido él, de seguro el filme hubiera ganado mucho más). La historia llega a convencer, pero no gracias a Marshall-Green, quizá le falta carisma. Su actuación lastra un poco lo que podría haber sido una película para el recuerdo.

Las pretensiones de ser original están presentes desde los créditos iniciales que, en lugar de textos son narrados por una voz artificial mientras en la pantalla vemos la representación visual de las ondas de sonido. De ahí en adelante la mayor parte de la historia pasa por ser casi previsible. Un futuro “creíble” con mucha tecnología y que no parece tan lejano, y unos cuantos elementos de serie B como esas armas en los brazos y sobre todo su absurda forma de recargarse, mucha violencia sangrienta y policías idiotas.

En este universo con autos que se manejan solos y ciudades cubiertas por drones de vigilancia policial, e implantes de todo tipo, el conflicto inicia con el clásico “ha ocurrido un error” que trae a desgracia al protagonista y lo llevan a la búsqueda de venganza. Un personaje que es uno de los pocos tipos analógicos que quedan en un mundo digital; que repara y adora las cosas viejas, que prefiere cocinar a mano, no tiene implantes y es enemigo de la tecnología. De repente este ser encuentra que su vida depende de un superchip implantado en su médula.

Mal mirado, un filme como Upgrade podría parecer algo ya visto. Cualquier filme que se compare con Blade Runner quedaría mal parado. Son los detalles los que marcan la originalidad y es ahí donde Upgrade logra algunos méritos. Es un filme que se aparta de la media por lo meticuloso y para la segunda mitad logra una trama excelente volviéndose más oscura. El dilema del inocente obligado a matar y torturar. Cuando la verdad se revela, sorprende. Aunque analizándolo con perspectiva viene siendo un final medio traído de los pelos.

Aún con unos cuantos agujeros de lógica, la historia tiene influencias de Tarantino, Cameron, Scott tanto en la dirección como en la forma de contar la historia. Realmente es una producción barata, descarada y engrasas, a lo Tarantino; rápida para entrar en materia, a lo James Cameron y lo suficientemente retorcida y sincera, a lo Ridley Scott.

El final es deliberadamente pesimista, el único posible. Consigue que cuando acaba no te sientas defraudado. De todas maneras… ¿no ha ganado Grey?

Zoolook

25-09-2018 21:25

Share

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *